El sexo anal siempre ha sido tema de gran polémica, debido al estigma religioso que existe al respecto: el hecho de que el acto que en sí mismo no conlleve a la reproducción lo hace conceptualizar como impuro, sucio y pecador.

Sin embargo si dejáramos de lado todo aquello que nos produce placer sexual y no tiene como fin la reproducción de la especie, el sexo sin duda sería más que aburrido.

El hedonismo es una característica propia de la raza humana, la experimentación, la curiosidad, y por supuesto la búsqueda interminable por el placer. Para lograrlo es necesario dejar de lado prejuicios y tabúes, gozarlo en su máximo esplendor, aquí te presentamos una lista muy sencilla de como no hacerlo.

  1. Evita llegar sin avisar, es de mala educación. Es más que normal que sientas ganas de entrar por la puerta trasera, pero siempre hay que pedir permiso, así sea sólo un dedito. ¡Ponte en su lugar! ¿Te gustaría que te metieran un dedo en el trasero sin siquiera consultarlo? Pues a ella tampoco, platicar previamente siempre ayuda, si eres mas espontáneo es necesario  que seas un gran observador, cuando ella esté súper prendida, -mientras le realizas sexo oral y metes uno que otro dedo masturbándola- utiliza su lubricación natural para deslizar un dedo hacia atrás, ve como reacciona, ¿Sigue jadeando? ¿Hizo cara de WTF? hazlo suave, lento, sin dejar de estimular otras zonas, principalmente el clítoris, pues al ser una zona de exclusivo placer, deja de lado la incomodad del primer contacto.
  1. No esperes demasiado para penetrar, si ya metiste dos dedos, y está super caliente, es el momento, no esperes a que vaya en declive, ahí te pondrá más peros, y mucho menos dejes que “acabe” antes de entrar por atrás porque su cuerpo estará más sensible y es muy probable que duela.
  1. No lo intentes si no ha defecado. El ano es una zona que no está diseñada para recibir, sino para expulsar, si tu chica o chico no ha defecado previamente puede ser una experiencia más que incómoda para ambos, pero más para el que recibe, a media tarde y antes de comer es perfecto hacerlo, no mientras el cuerpo busca eliminar los residuos, si ya lo platicaste previamente, comer fibra, beber abundantes líquidos ayudan a que el organismo esté limpio.
  1. Entrar sin lubricar. Sí piensas como el Marqués de Sade “Si no fuera para follarse, Dios no le hubiera dado esa forma” y piensas sodomitar a tu pareja aplicando la de “me confundí” o “se me resbaló” puede no ser una buena idea, primero porque es un área ultrasensible, y segundo porque requiere de mucha estimulación previa, como se mencionó , puedes utilizar el lubricante natural de tu chica para trasladarlo a la parte de atrás, eso sólo para comenzar, es decir, introducir uno o dos dedos, si ya vas a meter tu tremendo falo, es necesario te apoyes de un lubricante a base de agua, y lubriques muy bien el área, y con muy bien me refiero a que en verdad debe estar bien resbaloso, eso facilitará la penetración y será más placentero para ambos.
  1. Si no se pudo por atrás entraré triunfante por la puerta principal. Esto no aplica para nada, penetrar por el ano y después por la vagina no es para nada saludable, el ano contiene partículas de materia fecal, y la vagina es muy sensible ante agentes externos, lo que ves en el porno, no es real, y las chicas reciben millones para tratar infecciones de todo tipo, a menos que quieras pagar la consulta al ginecólogo y permanecer en abstinencia todo el tiempo que dure el tratamiento de una infección vaginal, evita entrar adelante y atrás. Si lo vas a hacer es necesario laves tu pene con agua y jabón.
  1. Cuando estés ahí no te quedes parado. es más que lógico que cuando penetres va a doler un poco, penetra lento, pero ya que estés ahí ¡muévete! te costo mucho llegar a la meta como para que te quedes quieto, recuerda que a través de esta penetración puedes estimular el punto G, así que muévete, no olvides continuar estimulando el clítoris, y si puedes meter un par de dedos a la vagina, mejor aún, también puedes apoyarte de un dildo o vibrador, la triple estimulación volverá totalmente placentera la experiencia.
  1. Experimentaré todas las posiciones habidas y por haber, tienes que saber que el ano no es la vagina, sí ya sé que ya lo dije, pero debe quedarte claro, al igual que en la penetración vaginal, las posturas se sienten diferentes, si estás experimentando por primera vez con tu pareja, lo más indicado es que esté recostada boca arriba y tú sobre de ella, así el cuerpo estará más relajado y será más fácil, evita las posturas de “perrito” o boca abajo.
  1. ¡Ahora sí acabo adentro, al fin no se embaraza! Aunque es muy placentero terminar adentro, para tu chica o chico puede ser muy incómodo tener semen en el tracto digestivo, primero porque la sólo penetración, permite la entrada de aire e inflama, por lo tanto tu chica sentirá ganas inmensas de liberar gas, pero no es gas es aire (aunque a la salida se escucha igual) y segundo porque sino se expulsa todo después del coito, podría tener un “accidente”, ya que el semen ablanda las heces, y al liberar el aire, podría llegar una sorpresa no muy grata.

Sin duda fornicar, follar, hacer el amor, o como le digas, es algo maravilloso, experimenta todo lo que se te ocurra, sin embargo siempre debes ilustrarte sobre cómo hacerlo y más aún, platicar con tu pareja y estar de acuerdo en todo, para evitar que se convierta en un momento incómodo y en vez de gozar, terminen disgustados.

Y a ti ¿Cómo te ha ido al entrar por la puerta trasera?

Greta C. Navarro