La mayoría de la gente cree que el trabajo de escort (como se llama en inglés a los acompañantes que pueden ofrecer sexo) es una labor peligrosa, degradante y explotadora. Pero hay quienes intentan reinventarla como una profesión libre de estigma utilizando todas las herramientas de la empresa moderna.

Alizee Sanzeth trabaja como escort por convicción y aunque también la contratan mucho como modelo erótica,  afirma que su principal fuente de ingresos en este momento es el ser una acompañante V.I.P. ella tiene una lista de precios que incluye tarifas por horas y algunas promociones para sus clientes más asiduos, nos cuenta que muchos de ellos se convierten en sus amigos y no en pocas ocasiones pasan más tiempo conversando que teniendo sexo, también hay quienes la contratan exclusivamente para que los acompañe a algún evento social o incluso para alguna comida o cena donde iniciarán o cerrarán un negocio.

Sus ingresos mensuales son muy buenos afirma Alizee, “yo soy profesionista y también, soy una profesional en mi trabajo  y gano igual o mejor que un médico, una maestra o un ingeniero, vivo muy bien”  Nos cuenta que existen muchas diferencias entre ser una sexo servidora que trabaja en la calle y una escort V.I.P.,  “en primer lugar yo trabajo 100% para mí, no le entrego cuentas a nadie, escojo mis propios horarios y generalmente los lugares que son más cómodos para mí”, también puede decidir sin ninguna presión las cosas que quiera o no quiera hacer en la cama, Alizee tiene su propio sitio de internet y su cuenta de twitter que también le funciona para promocionarse.

Alizee Sanzeth nos cuenta que ha tenido clientes de todo tipo, empresarios, escritores, artistas, políticos, luchadores, mujeres, parejas y hasta personas con capacidades diferentes, ella no discrimina, porque le gusta su trabajo y porque además de tener un cuerpo delicioso y sensual, tiene un gran corazón, nos cuenta también que en su poco tiempo libre atiende un pequeño albergue de perros callejeros, abandonados y/o maltratados y además colabora con otras organizaciones de rescate animal.

Es una realidad que en México ha habido un lento giro social hacia la aceptación del trabajo sexual, pero ya no es tan estigmatizado como hace un par de décadas. A menudo las mujeres que se dedican a esto siguen siendo vistas como víctimas,  pero poco a poco laborar como escort va viéndose como un trabajo normal, si todas las chicas escorts trabajaran como Alizee sin temor de mostrar su rostro, estableciendo sus propios horarios, cuidando su salud y sobre todo sin ser presionadas por nadie, la historia del sexo servicio en nuestro país sería otra. Así que si te encuentras gente que, de forma genuina, ve el trabajo sexual como un trabajo normal, como otro cualquiera y además te percatas de que disfrutan su trabajo, debemos apoyarlas,  el estigma nunca ayuda a nadie.

MP-DS