1)  ¿Cómo surgió tu amor por la comedia y en qué momento decidiste convertirte en comediante?

Mi amor por la comedia surgió el día que vi mi primer capítulo de South Park cuando tenía 13 años. No paraba de reír y a partir de ahí no quería ver nada que no me sacara unas buenas risas. Entonces me puse a investigar y descubrí muchos sitcoms y películas de comedia y conocí a sus actores, de los cuales muchos hacían stand up, y así fue que conocí el género.

Pero no decidí convertirme en comediante hasta la primera vez que me subí a un escenario. Nunca fui el chistoso de mi grupo de amigos ni el centro de atención en las fiestas, entonces relamente no fue tanto una decisión sino más como un accidente muy afortunado.

2) ¿De acuerdo a tu experiencia consideras que se puede vivir del humor?

Sí y cada vez se va a poder más. Con el ruido que estamos haciendo en los escenarios y en la tele, cada vez son más las ofertas que nos llegan para particpar como guionistas o incluso como elenco en los programas de televisión.  Además de que el stand up ya está gustando más y ha crecido el número de asistentes a los shows, lo que significa más boletos vendidos y como resultado, mejor paga para nosotros.

3) ¿Existe buena relación entre comediantes, o se ven como competencia directa?

Somos competencia directa pero es una competencia muy sana. Como en todos lados siempre hay unos que se llevan mejor que otros pero respetamos mucho el trabajo que cada quién está haciendo y eso ayuda a llevar la fiesta en paz. Independientemente de competirnos, todos queremos que el género crezca y haya suficientes escenarios y público para todos.

4) ¿Prefieres preparar muy bien tu material o crees que la improvisación es más importante al momento de dar un show?

Lo más importante es siempre tener el material preparado, un chiste toma meses en escribirse, probarse y pulirse así que es mucha chamba para ignorarla y subirse a improvisar. La improvisación se da más cuando alguien grita alguna cosa durante tu show que te da pie para jugar un poco o un momento de lucidez en el escenario en el que se te ocurre algo mientras estás hablando, pero siempre es un arma de dos filos. Es mejor estar preparado.

5) ¿Consideras que el reírte de ti mismo ayuda al auditorio bajar sus defensas y disfrutar más las situaciones?

Ayuda, pero si abusas, la gente empieza a sentir lástima por ti y entonces ya no es chistoso. A mí me funciona hablar de todo un poco, subiéndole el tono conforme avanza mi set y así la gente poco a poco se va abriendo más a reaccionar ante cualquier cosa que les digas.

6) ¿Cómo conviertes situaciones monótonas o frustrantes de la vida diaria en material para tu monólogo?

Hay cosas que por sí solas son chistosas y otras que tienen potencial de convertirse en un chiste. La clave está en ver las cosas desde todos los ángulos posibles para encontrar lo que es divertido o absurdo de esa situación y así poderlo convertir en chistes. A veces lo encuentras en un día, a veces toma meses.

7) Como comparas la aceptación o el nivel del stand up en México a diferencia de EUA?

No se puede comparar algo que lleva 4 años existiendo con algo que lleva más de 50, pero México está muy abierto para escuchar cosas diferentes y reírse de manera diferente, así que cada vez hay más aceptación y el nivel es muy, muy bueno, así que sólo puede seguir creciendo.

8) Hoy en día el internet es una gran herramienta para la promoción pero hace que el auditorio conozca de antemano lo que vas a decir, como tomas esto en consideración al preparar un show.

En general, lo que grabamos para tele o subimos a internet es material que ya no usamos mucho en vivo. Así le das a la gente la oportunidad de conocerte en una pantalla y si les gusta tu comedia, van a tu show y pueden escuchar cosas diferentes. Un show grabado jamás va a ser tan bueno como un show en vivo, así que caíganle a los shows, ahí es en dónde se ponen verdaderamente buenas las risas.

10) ¿Cuáles son los mejores clubes para enamorarse del Stand Up?

En la Ciudad de México existen lugares como el Beer Hall, el Bataclán, el Cuevón (Escenaria y Pericoapa), el Fat Crow en Antara y el Cine Tonalá. En alguno de esos lugares siempre van a encontrar muy buenos shows.

Roberto agradecemos tu participación en  este número de SHOUT, te deseamos lo mejor y estamos seguros que este año escucharemos mucho sobre ti.

Staff SHOUT