De rituales y placeres///

Existen placeres en la vida que cuestan muy caros: como comerse un pastel de chocolate entero y subir unos kilitos, o salir todas las noches y ganarse unas ojeras de competición. También existen rituales que se convierten en placer y eso es lo que me pasó a mí.

Desde hace poco tiempo descubrí la marca Sisley, llamada así por el famoso pintor. Esta marca de cremas son una maravilla y todo su secreto está en su historia. Los dueños, uno descendiente de Napoleón y la otra, princesa polonesa han trabajado duro para crear una empresa familiar (no forman parte de ningún grupo y no escatiman a la hora de prolongar las investigaciones) y hacer las mejores cremas del mercado.

Y sí, los productos son un poco caros, pero valen la pena. La reina de todas las cremas, Supremya, está en 500 dólares o lo mismo que cuesta tu renta. Las demás cremas y desmaquillantes giran entre los 70 y 150 dólares y duran 3 meses. También tienen maquillaje y perfumes y los puedes encontrar en tiendas departamentales.

Mis favoritos:

Masque à la rose noir, de dos a tres veces a la semana, después de un exfoliante o no, nutre y es anti arrugas.

All day all year, día y noche, hidrata a profundidad, ilumina y da protección a la piel.

Botanical D-tox, en la noche durante un mes, para la piel cansada y estresada, va a sacar todas las toxinas e impurezas.

Casi todas las cremas tienen aceites esenciales, así que la gente que fuma puede que lo aprecie, si saben a lo que me refiero.

Sarahy Flores