En las pasadas vacaciones de pascua y semana santa me fui al pueblo de mi Mamá, Tuxpan Veracruz, para una reunión con toda la familia. Como se han de haber dado cuenta la presencia era obligatoria y sin duda sería una semana que pondría a prueba mi grado de tolerancia, sin embargo entre todos esos primos de hueva, sobrinitos molestos y tías histéricas, había una razón para mantener el entusiasmado por el viaje, el mítico “Escuis” de hierro.

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Disfrutando el Escuis de Hierro en la alberca

Debo comentarles amigos que la mejor y quizás única razón por la cual visitar Tuxpan es su deliciosa comida, si son de esos “Hipsters” veganos que odian el “gluten” y siempre están a dieta, dejen de leer. Como podrán imaginarse la base fundamental de la comida de la región es la manteca, ya sea con res, pollo o pescado, la manteca es rey, y entre toda esa grasita y masa, existe un refresco que no se encuentra fuera de la zona por lo que para nosotros los defeños es un atractivo más de la región, y puedo apostar que es la única bebida sabor hierro.

En los últimos años eh tenido el placer de viajado varias veces a Tuxpan a disfrutar de la deliciosa comida, divertido carnaval y la buena hospitalidad de la gente, sin embargo no sabía de esta marca de bebidas y en especial el mítico sabor de hierro.

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bocoles en el restaurante May Palace

Nuestra épica búsqueda comenzó como todas las grandes aventuras, un sábado en la mañana viendo series en el sofá. De pronto llego la orden de que iríamos a convivir a Tuxpan y aun peor nos iríamos con una de las hermanas de mi Mamá, inicia el sufrimiento.

Para que tengan una idea del estado en el que me encontraba, por esas épocas, estaba saliendo con una chava deportista a quien llamaremos “María” quien vivía en Cuautla Morelos y con quien acababa de pasar la noche y aun desvelado y cansado del lento regreso en camión, tenía una hora para despabilarme e irnos a Tuxpan.

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Horchata del “Deportista”

Seguramente todos ustedes han escuchado los anuncios de como el corredor México-Tuxpan es la más nueva y sorprendente carretera que une a México con el Atlántico haciendo de Tuxpan un puerto de altura y ahora la playa más cercana al DF en tan solo unas increíbles 2 horas 30 min.

Para mí eso sigue siendo un mito ya que con la Tía, esas 2 horas siguen siendo las 5 que siempre se habían hecho, amigos imaginen mi sufrimiento, ya que ni siquiera podría dormir puesto que yo iba manejando a la increíble velocidad impuesta por la Tía de 80 kilómetros por hora y peor aún sin dejarme escuchar las rolas necesarias para sobrevivir el viaje.

Por ahí de la 4 hora de camino, mientras contemplaba la opción de lanzarnos a un barranco para no seguir aguantando la histeria de la Tía, decidí enfocarme en las delicias gastronómicas del Pueblo y que sería lo primero que me comería al llegar, que a este ritmo seria la cena. Sin duda unos deliciosos “Bocolitos” con queso y frijol o quizás unas estrujadas y no podía faltar una deliciosa horchata del “Deportista”. De pronto sin darme cuenta habíamos llegado, nos recibieron las Tías que aún viven ahí y en seguida nos fuimos a cenar.

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Estrujadas con cecina del Restaurante 303

Fue en esa primera noche que descubrí esta nueva y misteriosa marca de refrescos y el poco común sabor hierro, en el transcurso de la semana fueron llegando más Primos y Tías y acordamos esperar a que llegara toda la familia para ir a un puesto de deliciosas tortas de carnitas en donde se encuentra esta mítica bebida.

No tuve ningún problema en dejar pasar algunos días para probar el refresco ya que me la pase comiendo como desesperado probando todos los deliciosos platillos de los más famosos restaurante del pueblo y después de muchos dolores de estómago y uno que otro vómito, finalmente llegó el momento de probar el “Escuis” de hierro.

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Tortas de “Carnitas  El Amigo”

Todo sucedió en las tortas “El Amigo” donde después de atascarme dos tortas de carnitas, que debo decirles que son deliciosas aunque algo pequeñas, me encontraba frente a frente con la razón de este viaje, por fin conocería el “santo grial” de los refrescos y a pesar de haber comido como cerdo, guarde un huequito especialmente para el refresco. Y déjenme decirles amigos que jamás imaginé lo que pasaría a continuación.

El pinche refresquito sabe del nabo, una mala combinación de Dr Pepper y Root Beer después de tanto esfuerzo, la búsqueda había llegado a su fin con un sabor a decepción. Pero todos sabemos que lo importante y lo que hace memorable un viaje es todo lo que sucede en el camino y cualquier excusa es buena para juntarse con la familia, visitar el pueblo y comer deliciosos, porque lo que realmente es deliciosos es pasar un buen rato en compañía de seres queridos…

… y las estrujadas, nada es más rico que las estrujadas.

Misha Pola